Region Caribe y su folclor

Jose Enuar

viernes, 15 de octubre de 2010

el chinchorro

Publicado por jose enuar en 13:08 No hay comentarios:
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MÚSICA Y FOLCLOR DE COLOMBIA REGION ATLANTICA


MÚSICA Y FOLCLOR DE COLOMBIA

Definición de Folclor

Folclor viene del vocablo inglés folklore, el cual está dividido en dos raíces, Folk: pueblo y lore: saber. "Para los folclorologos, el pueblo es aquel que posee supervivencias muchos siglos de duración, ya sean auténticas, sin mezcla alguna; o aculturadas, con diversidad de elementos en su conformación".

El interés del pueblo es expresar supervivencias de hechos antiguas, sin importar la clase social o estamento. "El concepto lore del folclor ha sido definido como el saber popular. Se trata de la erudición del pueblo, representadas en las supervivencias de hechos antiguos que han penetrado profundamente y son vigentes en la mentalidad popular".

Supervivencias en las mentalidades populares

Los hechos folclóricos son colectivos porque una sociedad los transmite por tradición. Son populares, por cuanto son el patrimonio más querido de los pueblos. Son espontáneos, se expresan en forma oral. Son funcionales, se identifican con la vida social, material y económica de la comunidad. Son regionales, por determinada región y expresión de los modos y circunstancias locales.

Adquieren anonimato al pasar de generación en generación hasta que sus orígenes desaparecen por completo. Son hechos vigentes porque a pesar de aparecer como supervivencias tradicionales se manifiestan en la sociedad como frutos de aquella herencia ancestral.

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Para los folclorologos, el pueblo es aquel que posee supervivencias de muchos siglos de duración.

Elementos aculturados en el folclor colombiano se encuentran por ejemplo en los trajes típicos colombianos del altiplano cundiboyasense, también en el sincretismo religioso. En algunos casos estos elementos descienden de las esferas intelectuales y cortesanas de siglos anteriores, a las esferas populares.

Identidad histórico-cultural del pueblo colombiano

Está conformado por:

El indígena, el español y el africano. Su mezcla racial y cultural le asigna a Colombia un lugar especial entre las naciones tri-hibridas, de conformación especialmente mestiza.

La primera sociedad histórico-cultural es la indígena o aborigen la cual tuvo vigencia durante varios milenios de años. Son pueblos asiáticos y oceánicos que desarrollaron su propia cultura.

En el siglo XVI penetró la sociedad española con un sistema de vigencias, creencias, usos, tradiciones y formas de vida de la cultura occidental cristiana. Este dominio colonial tuvo vigencia durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Durante los años del coloniaje otro elemento penetró en la cultura social de la etnia colombiana: el negro africano, traído en esclavitud. Este hombre se localizó en las costas atlántica y pacífica, valles del Magdalena y el cauca y regiones diversas de las minas y las haciendas.

En el contacto de los tres elementos etno-culturales de colombia encontramos dos etapas claramente diferenciadas:

Etapa de deculturación: Con choque violento que llevó a la destrucción de gran parte de la cultura dominada y a la disminución de los pueblos avasallados.

Etapa de aculturación: Se fusionan elementos étnicos y culturales, la sociedad española producto de la civilización occidental cristiana con profundas raíces en las civilizaciones griega y romana, hace contacto con las culturas aborígenes y posteriormente con los restos culturales negros absorbiendo algunos valores, e implantando un sistema de creencias y vigencias de gran dimensión.

En el estudio del folclor colombiano se tiene en cuenta un factor surgido en el proceso de aculturación: el desajuste entre sociedad y cultura que acompañó el establecimiento de los españoles en el Nuevo Reino de Granada. La sociedad colonial se desarrolló en un nuevo ambiente geográfico, experimentando una adaptación a un medio social diferente, y siendo a la vez dependiente cultural de la península.

Dichas etapas nunca llegaron a los niveles superiores de la sociedad, pues en ellos prevaleció la dependencia directa de España.

De acuerdo con las regiones sociales el hibridismo presenta las siguientes diversidades:

Cultura mestiza: localizada en los andes cordillerano producto de la fusión hispano-aborigen.

Cultura mulata: localizada en las costa atlántica y pacífica y valles interandinos de ardiente clima tropical conformada por supervivencias negras, españolas e indígenas.

Cultura mestiza e indígena: localizada en los llanos orientales.

Cultura indígena: característica de la amazonía colombiana; pueblos Tukano, Makú, Ticuna, Huitoto, Carijona, Kofán, Coreguaje y otros.

Música en el folclor colombiano

Las supervivencias musicales son aquellos valores tradicionales que han penetrado en el alma popular, la música folclórica es el patrimonio de las culturas populares dentro de las sociedades civilizadas.

En las zonas costeras y en los valles interandinos se profundiza con las supervivencias de la música negra africana, y sus adaptaciones y mezclas con otros elementos en el espacio vital colombiano.

La música folclórica se perpetúa por medio de la tradición oral; es colectiva, no existe en ella una distinción formal entre quien la compone, ejecuta y escucha; es vernácula es decir, nativa; es autóctona y tradicional, manifestándose continua y permanentemente.

Ese espíritu de autenticidad popular se percibe en las fiestas campesinas, en los bailes de casorios, fiestas veredales, romerías, carnavales, fiestas tribales y otras manifestaciones de alegría popular. Melodía, ritmo y danza se han transmitido de generación en generación y hacen parte del saber popular colombiano.

La música folclórica es de origen anónimo. Estos aires vernáculos son producto de la música trasculturada de diversos matices, adaptada por los sectores bajos de la población que durante la colonia conoció los instrumentos, canciones y danzas de los salones aristocráticos españoles y criollos. Estos aires y danzas fueron adaptados por el pueblo a sus propios sentimientos, dándoles un ritmo propio mezclado en algunos casos con la tristeza aborigen y en otros con la alegría bullanguera de los negros.

El anonimato de la música folclórica no se refiere a la obra particular sino al conjunto de sistema tonal, rítmico y armónico en que se articula; se considera en ella el movimiento en el tono, en el tiempo y la influencia recíproca entre las secciones individuales de la composición (forma); además se consideran otros aspectos como la dinámica, el color, etc.

En la aculturación, la música española se difundió con fuerza y absorbió casi por completo a la música indígena. La música negra sobrevivió al unísono con la española, dejando las supervivencias y el carácter alegre y festivo, manifiesto en nuestro folclor costeño del atlántico y el pacifico. La música indígena sobrevivió aislada sólo en aquellas áreas donde los aborígenes no recibieron el impacto de la aculturación, son estos los indígenas diseminados en las selvas del amazonas, llanos orientales, litorales colombianos y diversas áreas de oriente y occidente.

Supervivencias españolas en el folclor musical colombiano

En su proceso de colonización y difusión cultural los españoles transmitieron sus cantos, danzas, aires musicales e instrumentos en todas sus colonias de ultramar. En las tertulias y fiestas de la aristocracia colonial en las veladas de las huestes conquistadoras, en las fiestas de diversión popular, en las haciendas y en las nacientes urbes coloniales, se conocieron los aires españoles. Una música con mezcla de alegría flamenca y andaluza, con la melancolía y cadencia castellanas y el misterio sonoro de la arábiga.

En la época de los reyes católicos perduraban aún las canciones populares del Medioevo: romances, canciones dramáticas, canciones de danza, pastorela, canciones de alba, canciones piadosas, villancicos, etc.

En el siglo XVI se caracterizó la canción acompañada en la vihuela y en la guitarra. En el siglo XVII fue popular la danza del ballo (aparece como supervivencia en el baile del tres del altiplano cundiboyasense). En el Chocó aparece como supervivencia la jota, donde se ejecuta con flauta, conunos, bombo y guasá. A principios del siglo XIX se habla del bambuco como baile criollo nacional.

Instrumentos musicales: los españoles introdujeron la guitarra la bandola, el requinto, el tiple y demás variantes instrumentales de cuerda. También introdujeron la chirimía, especie tosca de oboe. En la época colonial y el siglo XIX las chirimías acompañaron las procesiones y coros de los templos. Los chirimeros eran a manera de heraldos que encabezaban los cortejos procesionales en las ceremonias religiosas y fiestas pueblerinas. Supervivencias de las chirimías se encuentran en Chocó especialmente en las procesiones y desfiles, así mismo en las plazas o en los cruces de las calles haciendo despertar espontáneamente el baile popular. La revolución musical que trajo los instrumentos de viento y caña en los siglos XVIII y XIX, cambio casi por completo las formas de música popular de los pueblos, los cuales fueron cambiando las chirimías y conjuntos por pequeñas bandas de música. En Colombia se da este movimiento a finales del siglo XIX y principios del XX, entre las más famosas bandas fueron conocidas las de Guatavita, Tunja, Girardot, Espinal, Aguadas, Sonsón, Medellín, Manizales y otras.

Supervivencias indígenas en el folclor musical colombiano

La cultura más desarrollada fue la chibcha o muisca del altiplano cundiboyacense. La mayor parte de esta música aborigen desapareció como consecuencia de la destrucción de los valores indígenas en la conquista española. La música aborigen colombiana y en general de la mayor parte de los indígenas americanos posee un carácter mágico-religioso ligado a danzas ceremoniales.

En la Guajira encontramos la danza de la cabrita y de la chicha maya, en el Caquetá esta la danza del pono y en el Guainía los bailes de máscaras.

Instrumentos musicales

La maraca: instrumento y símbolo mágico en todas las ceremonias, cuyo poder se encuentra principalmente en las manos del chamán.

Entre los aerófonos: trompetas, ocarinas y flautas. Los taironas hacían flautas con huesos humanos.

Tambores, atabales, cajas: Los liles del valle del cauca utilizaron piel humana como membrana para sus tambores. Como supervivencia en la elaboración de tambores aborígenes encontramos algunos de las tribus indígenas del alto Chocó, la mayoría hechos en cuero de mico.

La música une a los indígenas con el sol y la luna y demás divinidades, en sus esperanzas de triunfo guerrero y consuelo de la muerte. El estilo lento y melancólico y danzas chibchas parece que se reflejó en los aires folclóricos del altiplano andino y en especial en las guabinas, torbellinos y bambucos cundiboyacenses.

Las supervivencias africanas en el folclor musical colombiano

El negro africano apareció en la etnia y cultura colombiana a partir de la segunda mitad del siglo XVI. Procedentes de Sudán Occidental, Costa de Guinea y el Congo, los negros africanos portadores de las culturas Yoruba y Bantú, las más generalizadas en el Nuevo Reino de Granada, poblaron las costas Atlántica y Pacífica, el Chocó, los valles del Cauca, Magdalena, Patía y sus afluentes, las zonas aledañas a las minas de Antioquia, gobernación de Popayán y otras áreas de explotación minera y agrícola.

Su presencia en estas regiones influyó en la conformación étnica de la población, costumbres, magia, religión música y folclor en general.

Algunas culturas africanas se conservaron en estado puro, transmitiendo supervivencias africanas a los pueblos contemporáneos; otras se mezclaron con los indígenas y españoles, conformando nuevos elementos aculturados como se observa en el Alto y Bajo Chocó. En otros casos hubo resistencia a la imposición socio cultural española, es cuando surgen los denominados palenques, con ancestrales supervivencias negras africanas.

La música negra es el elemento tradicional de ésta cultura que más se conservó a través del tiempo. Su carácter mágico-religioso facilitó su ajuste al nuevo entorno natural al cual fue sometido.

Su mayor aporte al folclor colombiano, sin duda es el ritmo y la polirrítmia, señalados hasta en el mismo gesto que hace el tamborero antes de dar un golpe en el parche.

Los cantos negros se caracterizan por cierto juego de intervalos típicos, en los cuales a veces la melodía toma un giro hacia el agudo como esfuerzo inicial, y pasa al sonido grave, como reposo; en la misma forma se caracterizan por una forma modal escalística, con una sucesión regular en los sonidos.

El microtonalismo se hace presente en los giros ornamentales, como glisandos, repeticiones adornadas y otra gran variedad de ornamentos. Otras características en los cantos negros son entre otras: la forma diversa de expresar los gritos, a veces agudos y prolongados, con numerosas ondulaciones en la melodía, la forma de manifestar las cadencias y movimientos frenéticos, donde parece manifestarse el frenesí de la selva.

Argeliers León en su estudio sobre " la música popular de origen africano en América Latina", considera que generalmente los cantos negros se presentan tanto para la colectivización, como para individualización, pues es un solista quien lleva inicialmente la melodía y es un coro monofónico o polifónico, el que hace las respuestas correspondientes.

La danza es otro aspecto relevante de ascendencia africana, ésta se manifiesta como factor social donde la gente expresa sus sentimientos y exhibe su habilidad ante el grupo.

Instrumentos musicales

El tambor ocupa un lugar especial, ya que se conoció en estos territorios con un carácter esencialmente ritual. Los más importantes y reconocidos son:

El conuno: registrado en el Chocó

El Lumbalú: del palenque de San Basilio

La Tambora: de Tamalameque

También encontramos el sonajero de índole mágico-religiosa, y la marimba la cual es una variación de la existente en el Congo y el Níger.

La música negra africana ha aportado numerosas supervivencias en el folclor de los litorales Atlántico y Pacífico de Colombia, siendo la más influyente en las fiestas y carnavales de la sociedad colombiana contemporánea.

REGIÓN DE LA COSTA ATLÁNTICA

Ritmos:

La Cumbia

El nombre cumbia es apócope de la cumbiamba, término que tiene relación con la voz antillana "cumbancha", que en Cuba significa jolgorio o parranda. Se derivan de la voz negra "cumbe", danza, es la más importante por ser una tonada de la región es la cumbia, aire zambo formado por melodía indígena y ritmo de tambores negros. La cumbia clásica nunca se canta y es solo danza y toque instrumental

Es el resultado de la mezcla entre los ritmos indígenas, la gracia y picardía del negro.
La cumbia es un ritmo lento y cadencioso, su melodía se ejecuta originalmente con flauta de millo y con gaitas. En el Atlántico para tocar la cumbia se usa la flauta de millo; que casi no es usada por los grupos que se dedican a este folclor la mayoría usan el pito atravesao llamado carriso el cual tiene las mismas características de la flauta de millo pero es más fuerte en intensidad.

La cumbia es el ritmo y danza que por haber tenido mas repercusión internacional, identifica musicalmente a Colombia.

El carácter africano de esta palabra se confirma en la confluencia de dos vertientes etimológicas: de una parte tenemos que la voz " kumba" fue un gentilicio y un toponímico muy extendido en África Occidental, desde el Congo hasta el norte de Guinea: y es así como Cumba fue un Reino del Congo. A su vez la raíz " kumba" está muy difundida en esta zona de África, al punto que entre los congos " kumba" significa gritar, hacer ruido, rugir; "kumbú" es escándalo, gritería " kemba " es irse de fiesta , y " kembala" es festejar, siendo "nkumbi" un tambor, y por su parte la palabra "nkumba" (que significa ombligo) está relacionada con la acción de la " ombligada" (o vacunao) de ciertos bailes como el de la "yuca" y cuyo significado es también "golpear" , aludiendo quizá al "golpe" reciproco de los ombligos contrapuestos en cierto momento del baile y de donde se deriva el "vacunao" del guaguancó, según ya vimos. Así como en Cuba de " ´cumbé" (baile de negros, o son al que se baila éste) se derivan los afrocubanismos cumbancha, cumbanchear, cumbanchar y cumbanchero, de nuestra cumbia colombiana, a su vez, se desprenden cumbiamba y cumbiambero.
Instrumentos de la Cumbia

De Percusión Membranófonos: Tambora o Bombo, Tambor Llamador (Tambor Macho), Tambor Alegre (Tambor Hembra).

Ideofonos: Las Maracas, El Guache.

Aerófonos: El Pito Atravesao (Flauta de Millo, Carriso, Lata o Carrucha). Gaitas (Hembra y Macho), Gaita Corta (Requinto o Machinbriao).

Gaita hembra y macho

Se fabrican de corazón de cardón llamado guamacho, un cactus típico de las zonas áridas al que se le coloca en el extremo superior un fotuto de cera de abeja provisto de una plumilla de pavo o guacharaca para insuflar el aire.

Este Instrumento tiene los tres reinos (Reino vegetal, animal y mineral).
El Reino Vegetal: Es el corazón del cardón.

El Reino Animal: La pluma de pato o pavo.

El Reino Mineral: El carbón que ligan con la cera en la cabeza de la gaita.

La Tambora

La Tambora es el ritmo representativo de la cultura de las regiones ubicadas en la Depresión Momposina y el Sur del Departamento de bolívar, extendiéndose a la parte sur de Magdalena y Cesar. Organológicamente el Conjunto Tambora, está integrado por la Tambora o Bombo, un currulao o tambor alegre, una cantadora solista, coro mixto que la acompaña con palmas o tablitas (gallitos) y modernamente los ideófonos, Maracas y guache. Rítmicamente comprende varios sones entre los que se destacan, la Tambora -Tambora, el Berroche, la Guacherna y el Pajarito o Chandé.

El Porro

Otro de los aires folclóricos de la Costa Atlántica colombiana es el porro un baile originalmente danzado por los negros esclavos en torno de los tambores de forma truncada y de una sola membrana llamados "porros". El porro antiguo parece que se tocaba en la Costa Atlántica con instrumentos indígenas complementados con el ritmo que hacia un coro a usando las palmas de las manos y repitiendo estribillos convencionales.

El porro moderno recibió el aporte foráneo del instrumental de vientos, que es el que actualmente se baila principalmente en los departamentos de Córdoba y Bolívar.

Existen dos variedades de porro que han sido estudiadas por los folclorólogos de la música costeña: El porro palitiao o gaita con ritmo lento, en cuya interpretación el bombo hace una pausa en los estribillos y en algunos momentos se golpea en el aro con dos palitos que llevan el ritmo a manera de cencerro, por lo cual algunos lo llaman "palitiao". La otra variedad del porro es "el tapao", llamado también "puya", en cuya interpretación jamás deja de sonar el bombo y a cada golpe se va tapando el parche opuesto con la mano, esto es, se oprime este parche opuesto para que no vibre más; y, a esta presión de la mano se le llama regionalmente tapar de allí el nombre de porro tapao que antiguamente se bailaba en forma suelta.

El Fandango

El Compa'e Goyo, compositor y poeta cordobés, explicó por qué se impuso la banda en la fiesta de corraleja, así: ... no hay pueblo en esta región que no tenga un día especial en el calendario del año donde festeje sus santos patronales, la re colección de la cosecha o su fundación.

Siempre lo festejan con fiestas de corraleja y con fandango por la noche, como estas fiestas se hacen a la intemperie en una corraleja que tiene prácticamente una hectárea donde no hay acústica, vemos que el acordeón no suena como tampoco los pitos y tambores de los cañamilleros y gaiteros, entonces lo único que sirve es la banda, una banda conformada por quince músicos que llene toda la plaza, bandas que están tocando los porros nuestros, los fandangos, las puyas, los bullerengues, mapalés, cumbias gaitas; por la noche viene lo que se llama propiamente "fandango".

El fandango es un ritmo rápido de compás binario 6/8. Presenta dos secciones en la melodía. Es de carácter instrumental y fiestero.

Acompañamiento

Para este ritmo me base en el tema Tres Clarinetes versión de Concurso Fanfares San Pelayo. La función de bajo está determinada por la tambora, por esto determiné las frases de dicho instrumento, definiendo tres frases claras, que se aplican para cada sección de la melodía. Se determinó usar un registro sonoro grave para dar efecto de tambora, usando varias notas en staccatto para que tenga un sentido más percusivo. Ver anexo Tres Clarinetes.

Breve Historia de la Danza

Breve Historia de la Danza

La danza ha formado parte de la Historia de la Humanidad desde el principio de los tiempos. Las pinturas rupestres encontradas en España y Francia, con una antigüedad de mas de 10.000 años, muestran dibujos de figuras danzantes asociadas con ilustraciones rituales y escenas de caza. Esto nos da una idea de la importancia de la danza en la primitiva sociedad humana.

Muchos pueblos alrededor del mundo ven la vida como una danza, desde el movimiento de las nubes a los cambios de estación. La historia de la danza refleja los cambios en la forma en que el pueblo conoce el mundo, relaciona sus cuerpos y experiencias con los ciclos de la vida.

En la India, entre los hindúes, el Creador es un bailarín, Siva Nataraj hace bailar el mundo a través de los ciclos del nacimiento, la muerte y la reencarnación. En los primeros tiempos de la Iglesia en Europa, el culto incluía la danza mientras que en otras épocas la danza fue proscrita en el mundo occidental. Esta breve historia de la danza se centra en el mundo occidental.

La Danza en la Antigüedad

Desde el Egipto de los Faraones hasta Dionisio, los legados escritos, los bajo relieves, mosaicos. Nos permiten conocer el mundo de la danza en las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana. En el antiguo Egipto, las danzas ceremoniales fueron instituidas por los faraones. Estas danzas, que culminaban en ceremonias representando la muerte y la reencarnación del dios Osiris se fueron haciendo cada vez más complejas hasta el punto de que solo podían ser ejecutadas por profesionales altamente cualificados. En la Grecia antigua, la influencia de la danza egipcia fue propiciada por los filósofos que habían viajado a Egipto para ampliar sus conocimientos. El filósofo Platón, catalizador de estas influencias, fue un importante teórico y valedor de la danza griega. Los rituales de la danza de los Dioses y Diosas del Panteón Griego han sido reconocidos como los orígenes del teatro contemporáneo occidental.

Alrededor de Dionisio, el dios griego del vino y la embriaguez (conocido también como Baco), grupos de mujeres llamadas ménades iban de noche a las montañas donde, bajo los efectos del vino, celebraban sus orgías con danzas extáticas. Estas danzas incluían, eventualmente, música y mitos que eran representados por actores y bailarines entrenados. A finales de siglo V antes de Cristo estas danzas comenzaron a formar parte de la escena social y política de la antigua Grecia.

Entre los romanos, la aceptación de la danza por parte de los poderes públicos fue decayendo. Hasta el 200 a.c. la danza formó parte de las procesiones romanas, festivales y celebraciones. Sin embargo, a partir del 150 a.c. todas las escuelas romanas de baile cerraron sus puertas porque la nobleza romana consideró que la danza era una actividad sospechosa e incluso peligrosa. De todos modos, la fuerza del movimiento no se detuvo y bajo el mandato del emperador Augusto ( 63 a.c. 14 d.c. ) surgió una forma de danza conocida actualmente como pantomima ó mímica en la que la comunicación se establece sin palabras, a través de estilizados gestos y movimientos y se convirtió en un lenguaje no verbal en la multicultural Roma. La cristianización del Imperio Romano introdujo una nueva era en la que el cuerpo, la sexualidad y la danza resultaron unidas y fueron objeto de controversia y conflictos.

La danza en la Edad Media

La actitud de la Iglesia Cristiana hacia la danza, a partir del S IV y durante toda la Edad Media fué ambivalente. Por un lado encontramos el rechazo de la danza como catalizadora de la permisividad sexual, lascivia y éxtasis por líderes de la Iglesia como S. Agustín (354-430) cuya influencia continuó durante toda la Edad Media. Por otro lado, antiguos Padres de la Iglesia intentaron incorporar las danzas propias de las tribus del norte, Celtas, Anglosajones, Galos. En los cultos cristianos. Las danzas de celebración estacional fueron a menudo incorporadas a las fiestas cristianas que coincidían con antiguos ritos de fin del invierno y celebración de la fertilidad con la llegada de la primavera. A principios del siglo IX Carlomagno prohibió la danza, pero el bando no fue respetado. La danza continuó como parte de los ritos religiosos de los pueblos europeos aunque camuflados con nuevos nombres y nuevos propósitos.

Durante esta época surgió una danza secreta llamada la danza de la muerte, propiciada por la prohibición de la iglesia y la aparición de la Peste Negra. Nacida como danza secreta y extática durante los siglos XI y XII la danza de la muerte comenzó como respuesta a la Peste Negra que mató a más de 50 millones de personas en 200 años. Esta danza se extendió desde Alemania a Italia en los siglos XIV y XV y ha sido descrita como una danza a base de saltos en la que se grita y convulsiona con furia para arrojar la enfermedad del cuerpo.

El Renacimiento y el nacimiento del Ballet

El advenimiento del Renacimiento trajo una nueva actitud hacia el cuerpo, las artes y la danza. Las cortes de Italia y Francia se convirtieron en el centro de nuevos desarrollos en la danza gracias a los mecenazgos a los maestros de la danza y a los músicos que crearon grandes danzas a escala social que permitieron la proliferación de las celebraciones y festividades. Al mismo tiempo la danza se convirtió en objeto de estudios serios y un grupo de intelectuales autodenominados la Pléyade trabajaron para recuperar el teatro de los antiguos griegos, combinando la música, el sonido y la danza. En la corte de Catalina de Medici (1519-1589), la esposa italiano de Enrique II, nacieron las primeras formas de Ballet de la mano del genial maestro Baltasar de Beauyeulx. En 1581, Baltasar dirigió el primer ballet de corte, una danza idealizada que cuenta la historia de una leyenda mítica combinando textos hablados, montaje y vestuario elaborado y una estilizada danza de grupo. En 1661, Luis XIV de Francia autorizó el establecimiento de la primera Real Academia de Danza. En los siglos siguientes el ballet se convirtió en una disciplina artística reglada y fué adaptándose a los cambios políticos y estéticos de cada época. Las danzas sociales de pareja como el Minuet y el Vals comenzaron a emerger como espectáculos dinámicos de mayor libertad y expresión.

En el siglo XIX, la era del ballet romántico refleja el culto de la bailarina y la lucha entre el mundo terrenal y el mundo espiritual que trascende la tierra, ejemplarizado en obras tales como Giselle (1841), Swan Lake (1895), y Cascanueces (1892). Al mismo tiempo, los poderes políticos de Europa colonizaron Africa, Asia y Polinesia donde prohibieron y persiguieron las danzas y los tambores por considerarlos bastos y sexuales. Esta incomprensión de la danza en otras culturas parece cambiar al final de la Primera Guerra Mundial y las danzas de origen africano y caribeño crean nuevas formas de danza en Europa y en América.

La Danza en el siglo XX

Después de la I Guerra Mundial, las artes en general hacen un serio cuestionamiento de valores y buscan nuevas formas de reflejar la expresión individual y un camino de la vida mas dinámico. En Rusia surge un renacimiento del ballet propiciado por los mas brillantes coreógrafos, compositores, artistas visuales y diseñadores. En esta empresa colaboraron gentes como: Ana Pavlov, Claude Debussy, Stravinsky, Pablo Picasso... Paralelamente a la revolución del Ballet surgieron las primeras manifestaciones de las danzas modernas. Como reacción a los estilizados movimientos del ballet y al progresivo emancipamiento de la mujer surgió una nueva forma de bailar que potenciaba la libre expresión. Una de las pioneras de este movimiento fue Isadora Duncan. A medida que la danza fué ganando terreno, fué rompiendo todas las reglas.

Desde los años 20 hasta nuestros dias nuevas libertades en el movimiento del cuerpo fueron los detonantes del cambio de las actitudes hacia el cuerpo. La música con influencias latinas, africanas y caribeñas inspiraron la proliferación de las salas de baile y de las danzas como la rumba, la samba, el tango ó el cha cha. El renacer del Harlem propició la aparición de otras danzas como el lindy-hop ó el jitterbug. A partir de la década de los 50 tomaron el relevo otras danzas mas individualistas como el rock and roll, el twist y el llamado free-style; luego apareció el disco dancing, el breakdancing...

La Danza, con mayúsculas, sigue formando parte de nuestras vidas al igual que lo hizo en la de nuestros antepasados. Es algo vivo que evoluciona con los tiempos pero es consustancial con la naturaleza humana.

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